Introducción

La segunda artista en esta analice es la finlandesa Mia Makela, Solu, una de las pioneras en la práctica y teoría del live cinema en España. Por esta doble actuación, su mirada sobre la producción de contenidos de VJs es muy particular. Su investigación tiene un carácter más conceptual, más provocador, que dialoga con el universo de las artes plásticas.

Su proceso artístico tiene como base metodológica el procesamiento en directo de imágenes filmadas. Para esto la artista se utiliza de los programas Isadora y Jitter, herramientas que permiten una sucesión de interferencias gráficas que van transformando la imagen en una composición abstracta.

Esta característica metodológica es la base para una mejor comprensión de su librería, que es constituida del resultado de la tensión entre imágenes que tienen un referencial fotográfico e imágenes de síntesis, generadas a partir de interferencias sucesivas de la artista sobre los bancos de datos anteriores.

Para “desconstruir” este material inicial la artista utiliza de diversas estrategias formales: trabaja ruidos y crea una unidad cromática para la narrativa, reduciendo a menudo la gama cromática a su esencial, el blanco y negro. Otra estrategia que la artista utiliza para recriar sus imágenes son los “copy modes”, modos de sobreposición de imágenes que crean diversas relaciones de luminancia entre dos o más imágenes.

Con esta postura, las imágenes ganan nuevos valores y pierden su carácter inicial, posibilitando también la apropiación de imágenes de otros artistas, el carácter de autoría pierde su función con el procesamiento de las imagines, transformándolas en una nueva información.

Con estas interferencias, Mia compara su trabajo con el proceso de pintar sobre la misma pintura, creando varias versiones para el mismo video, una serie de repeticiones con pequeñas variaciones, una secuencia de archivos similares que genera una estética y una identidad propia para su trabajo. Según la artista, las variaciones as veces nunca van a ser enseñadas, pero tienen su valor, son un paso en su proceso creativo.

La repetición es un concepto presente en varias etapas del trabajo de la artista, aparece en sus archivos y también en su narrativa.  Este concepto caracteriza su obra como inacabada, un archivo de imagines que no tiene un final, pasando por un proceso de constante actualización. De acuerdo con la artista, son varios los motivos posibles para cambiar los datos de su archivo: los cambios tecnológicos, sus intenciones artísticas y también cuestiones contextuales.

La selección del banco de imágenes está relacionada con el desarrollo tecnológico, que crea la necesidad de imágenes con más resolución, para dialogar con los grandes formatos de exhibición. Así algunos archivos antiguos, con una resolución más baja, tienen que ser tirados a la papelera por una falta de adecuación técnica.
Otra razón importante para el mantenimiento de un archivo de imágenes es su cuestión funcional. Según Mia, una buena base es un video que dialoga con el contexto, que sirve para un cierto tipo de trabajo. Es necesario elegir un banco de imágenes para una situación y el criterio de selección es el contexto de la presentación.

Curar la vista

Las intenciones de Solu tienen una relación directa con las artes plásticas, sus aspectos formales y sus cuestiones conceptuales. Como ejemplo de esta relación resaltamos su proyecto Kaamos Trilogy, donde la artista trabaja el concepto de la “ausencia de luz” como una posibilidad de una nueva mirada. Según ella, este concepto es la base de una reflexión más profunda: en situaciones con poca luz, el “no ver” puede ser el principio de un nuevo cuestionamiento, más onírico, un acto de “curar la vista”.

Esta motivación conceptual está también en su proceso creativo, que tiene un carácter más simbólico, poético que propone una narrativa rica en significados. Su intención es contar una narrativa utilizando un lenguaje que se aproxima del sueño, menos objetiva, capaz de comunicar con el inconsciente.

La idea de construir una narrativa más abstracta con imágenes figurativas es un resultado de estas intenciones y tiene como objetivo una comunicación más abierta con el público. Según ella, la idea es proponer un estado de transe, que toca con profundidad y espera más del público. Para eso las imagines de su discurso describen un ritmo lento, creado para una percepción atenta.

La artista defiende también la idea de comunicar con los errores provocados por la herramienta utilizada. Según ella, el programa te proporciona sorpresas, te lleva a conocer nuevos caminos, una especie de alquimia digital donde el autor no tiene un control total sobre el resultado, que gana con las descubiertas provocadas por los imprevistos. Al trabajar con este concepto de error la artista propone hacer algo nuevo cada vez, en este sentido los errores son parte del resultado deseado y cada presentación es un poco distinta.

Contexto de las presentaciones

La artista Mia es muy crítica con los entornos posibles para la practica del live cinema. Resalta los códigos existentes en los ambientes de exposición institucional, donde hay una necesidad latente de textos, críticas y materiales explicativos para que se comprenda una obra artística. En contrapunto, hay también según Mia un sistema comercial de proyecciones donde no es necesario la figura del artista para proyectar imagines, o sea, un sitio de entretenimiento donde las exigencias y los criterios son otros.

Es importante resaltar que las discotecas también ofrecen varias  oportunidades de experimentación, cambiando toda la relación de intenciones, las motivaciones básicas para estas situaciones no son la de innovación de lenguaje y la osadía del autor, pero las demandas locales de entretenimiento.

Este proceso implica algunas consecuencias prácticas en la creación artística. Según Mia, la popularización de las prácticas del live cinema en casas nocturnas crearan un ambiente previsible, donde  es posible identificar algunas imágenes que siempre son proyectadas, como se existiera una especie de VJ genérico, marcado por una actuación preconcebida y por un lenguaje convencional. Según ella, en estas situaciones, no hace falta crear algo tuyo, puedes comprar loops en la Internet, en páginas que distribuyen archivos colectivos y utilizar los mismos loops que otros VJs.

Su crítica sigue contundente cuando los objetivos de las presentaciones son simplemente el entretenimiento, o sea, la decoración de un espacio festivo. La cuestión en discusión según ella es ¿porque proponer algo más crítico se lo que está por tras de todo es hacer dinero para el dueño del local? Colocaciones como esta son muy provocativas y hay que hacerlas siempre, ya que por tras de un trabajo hay siempre intereses relacionados.

La práctica del VJ propone la convivencia entre temas artísticos propios y las apropiaciones de materiales ya existentes, una estética que tiene como base el concepto de diversidad. No hay como establecer un concepto único de VJ, existe una enorme gama de posibilidades, cada una conduce para analices distintas. Independiente de cual sea el objetivo y las intenciones presentes, el VJ se caracteriza como el arte de la mezcla de imagines en tiempo real. Con esto se puede puntuar una posible separación entre crear y presentar, ya que existen artistas buenos en improvisar.